El multimedia implica interacción lo cuál hace más interesante el manejo de la tecnología, sin embargo, no dudo que dicha interacción afecte en algún momento principios básicos humanos, sobre todo en las relaciones sociales, porque ahora no se interactúa con personas sino con maquinas.
Lo importante es mantener al multimedia como un medio para realizar el trabajo de forma más rápida, y por supuesto sencilla. Si se le toma como un fin interactivo entonces ya habría de que preocuparnos. La autora del artículo sobre lectura rápida, menciona la creciente necesidad de los sujetos para adquirir conocimiento de manera rápida y sencilla, sin ningún tipo de esfuerzo, y un multimedia es precisamente lo que nos ofrece.
Por medio de los multimedia es posible aprender inglés sin la necesidad de ir a un salón de clases e interactuar con maestros de carne y hueso, ahora se logra en la comodidad del hogar y por supuesto sin perder interacción, pero con la tecnología, no con sujetos. Para el mundo cada vez más agitado en el que nos toca vivir, los multimedia ayudan en mucho como medios de comunicación masiva, porque los sujetos no se sienten tan enajenados con los productos tecnológicos, ahora pueden irse enajenando de su medio social pero no de las máquinas.
Puede ser que los multimedia no afecten principios básicos de comunicación (E-R), ya que tanto emisor como receptor son sujetos, sin embargo, aunque el multimedia es le medio que los relaciona, a la vez los enajena, porque no interactuamos en ningún momento con el creador del multimedia, sino que el multimedia se vuelve un tipo de “sujeto” totalmente distinto.
El hecho de que los multimedia impliquen interacción le da al receptor cierta familiaridad de comunicación, sabe que algo, lo esta escuchando y esta al pendiente de sus movimientos, porque si le da “clik” en el botón erróneo su amigo cibernético se lo hará saber, será su motivador y compañero, más fiel que cualquier sujeto, porque jamás lo juzgará ni se cansará de hacerle ver que está mal cuantas veces apriete el mismo botón, o mejor aún, de que va por el camino correcto. Este amigo le ofrece posibilidades y lo lleva de la mano como un pequeño niño; por medio de vínculos, hace la tarea y el esfuerzo del usuario, éste solo se limita a picar botoncitos.
Con lo anterior queda claro que, como medio de comunicación masiva, el multimedia es en verdad magnifico. Sustituye eficazmente el contacto cara a cara, el usuario siente inconscientemente que no esta solo, se siente acompañado y escuchado, además se entretiene y divierte. Así nosotros como comunicólogos mandaremos mensajes que el receptor no sólo recibirá sino que se relacionará con ellos, como si surgieran por generación espontánea y sin ninguna mala intención, simplemente la de acompañar e interactuar con el usuario.
Al utilizar los multimedia, generalmente, no pensamos en aquellos creadores de éstos, sino vemos al multimedia como un ser autónomo, lo cual ayuda a la recepción del mensaje, más que en el caso de la televisión donde no existe la interacción y el sujeto se siente más enajenado con este medio y pierde credibilidad ante los mensajes, contrario al multimedia, que por su naturaleza, da mayor confianza y por tanto credibilidad al usuario. Si a la gente le gusta lo más práctico y sencillo con el mínimo esfuerzo, es claro que el multimedia les agradará, lo cual como comunicólogos nos conviene porque al darle al usuario lo que él pide nosotros obtendremos lo que pedimos, una respuesta especifica.
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